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17 Abr | 2026

Un nuevo estudio en personas cognitivamente sanas destaca la sensibilidad única de la prueba PET de tau en las fases tempranas del Alzheimer

Un nuevo estudio liderado por el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC) ha demostrado que las técnicas avanzadas de neuroimagen pueden detectar los primeros signos biológicos de la enfermedad de Alzheimer incluso en personas que no presentan problemas de memoria ni síntomas clínicos. La investigación muestra que las pruebas PET de tau detectan depósitos sutiles de proteína tau, una de las principales características del Alzheimer, en una fase en la que las pruebas actuales basadas en sangre todavía no son lo bastante sensibles para detectar de forma consistente estos cambios tan tempranos.

Los resultados, publicados en Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association, se basan en los resultados de una investigación en 99 adultos cognitivamente sanos participantes en la cohorte ALFA+, parte del estudio ALFA (ALzheimer’s and FAmilies) del BBRC, impulsado por la Fundación ”la Caixa”. ALFA+ sigue a personas con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer debido a sus antecedentes familiares o factores genéticos, y está considerada una de las plataformas de investigación más avanzadas del mundo para comprender las fases más tempranas de la enfermedad.

Observar la patología del Alzheimer antes de que aparezcan los síntomas

Este estudio presenta los primeros hallazgos obtenidos con PET de tau en la cohorte ALFA+, ampliando así la capacidad del proyecto para captar las fases más tempranas de la patología del Alzheimer. Las personas participantes se sometieron a un conjunto exhaustivo de evaluaciones, que incluyó una prueba PET de tau con ¹⁸F-RO-948, un trazador de segunda generación que detecta la proteína tau a niveles más bajos y con mayor precisión que los trazadores anteriores. También se les realizó una prueba PET de amiloide, una resonancia magnética de alta resolución, pruebas cognitivas, y se recogieron muestras de líquido cefalorraquídeo (LCR) y sangre para el análisis de biomarcadores.

Las pruebas PET de tau revelaron que una proporción de estos adultos, por lo demás sanos, ya presentaba una acumulación medible de tau, un sello distintivo que sigue a la acumulación de amiloide, en regiones cerebrales típicamente afectadas por la enfermedad de Alzheimer. Estos cambios iniciales seguían el conocido patrón de Braak, una secuencia que describe cómo la tau se propaga gradualmente por el cerebro. Identificado inicialmente en estudios post mortem, este patrón puede observarse ahora en personas vivas y sin síntomas.

Según el equipo investigador, estos resultados respaldan la idea de que la enfermedad de Alzheimer comienza de forma silenciosa muchos años antes de que aparezcan los primeros signos de pérdida de memoria. Mediante una prueba PET es posible visualizar estas primeras fases de la patología tau en personas completamente asintomáticas. Esto se considera un paso crucial para comprender cuándo y cómo empieza la enfermedad, así como para diseñar estrategias preventivas.

Biomarcadores en sangre: herramientas potentes, pero con límites en las fases más tempranas

El estudio también analizó hasta qué punto los biomarcadores en LCR y en sangre reflejan la presencia de patología tau temprana. Entre los biomarcadores de LCR analizados, la p-tau217 mostró la asociación más fuerte con la señal observada en PET de tau. En sangre, la p-tau217 emergió como el biomarcador más informativo, estrechamente asociado a los cambios observados en PET de tau.

Sin embargo, el equipo investigador observó que, cuando la patología tau es todavía extremadamente sutil, como ocurre en muchas personas cognitivamente sanas, los biomarcadores en sangre tienen una capacidad limitada para detectar estos cambios tempranos, lo que subraya el valor añadido del PET de tau en esta fase.

Según el equipo investigador, estos resultados refuerzan además la idea de que los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer empiezan años antes de que aparezcan los síntomas clínicos. “Nuestros hallazgos muestran que el PET de tau puede detectar patología tau temprana en personas cognitivamente sanas con riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer. La capacidad limitada de los biomarcadores en fluidos evaluados en este estudio, incluida la p-tau217, para identificar estos cambios más tempranos pone de relieve el valor del PET de tau para estudiar las primeras fases biológicas de la enfermedad. También subraya la necesidad de biomarcadores plasmáticos más sensibles y puede ayudar a refinar las estrategias de selección de cohortes y el diseño de ensayos de prevención en la enfermedad de Alzheimer preclínica”, afirma la Dra. Mahnaz Shekari, autora principal del estudio. “En esta fase inicial de la enfermedad, cuando los niveles de tau siguen siendo muy bajos, su acumulación medida mediante una prueba PET parece ser más eficaz para predecir un futuro deterioro cognitivo que la acumulación de amiloide, tanto si esta se evalúa mediante PET como mediante biomarcadores en fluidos”, aclara el Dr. Juan Domingo Gispert.

Implicaciones para la detección precoz y la prevención futura

Como señala la Dra. Gemma Salvadó, investigadora principal del Grupo de Investigación en Neuroimagen, “la fortaleza del estudio reside en su diseño multimodal en una población en fases tempranas. Al combinar neuroimagen, biomarcadores en fluidos, genética y evaluaciones cognitivas, hemos podido crear una de las descripciones más detalladas hasta la fecha de cómo emerge la patología del Alzheimer en la fase preclínica”.

El estudio destaca el valor de cohortes bien caracterizadas, como el estudio ALFA, que sigue durante años a participantes utilizando biomarcadores multimodales, incluyendo neuroimagen (PET y resonancia magnética), LCR y medidas en plasma. Esta información longitudinal es crucial para comprender cómo se desarrolla la enfermedad de Alzheimer y para avanzar en las estrategias de diagnóstico precoz y prevención.

En conjunto, estos hallazgos refuerzan la idea de que la detección temprana probablemente dependerá de una combinación de aproximaciones adaptadas a la fase de la enfermedad.

Artículo de referencia: Shekari M, Escalante AG, Milà-Alomà M, et al. Associations of 18F-RO-948 tau PET with fluid AD biomarkers, Centiloid, and cognition in early AD continuum. Alzheimer's Dement. 2026;22:e71176. https://doi.org/10.1002/alz.71176