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12 Feb | 2026

Un estudio relaciona el estado del locus coeruleus con la calidad del sueño profundo en el envejecimiento y en la enfermedad de Alzheimer

El trabajo, publicado en la revista Alzheimer's & Dementia, ha identificado que la integridad del locus coeruleus, una estructura del tronco cerebral implicada en la regulación del ciclo vigilia-sueño, se asocia a una mejor calidad del sueño profundo en personas sanas y en pacientes a lo largo de la enfermedad de Alzheimer. Los resultados también apuntan diferencias entre sexos y la participación de factores vasculares cerebrales.

El locus coeruleus, una pequeña región del tronco cerebral clave en el control del ciclo vigilia-sueño, es de las primeras zonas donde se acumula tabla en el Alzheimer. Por eso, estudiar su integridad puede ayudar a detectar y entender cambios muy iniciales de la enfermedad.

El estudio lo han coordinado Neus Falgàs, primera autora, investigadora del grupo Enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cognitivos del IDIBAPS y miembro de la Unidad de Alzheimer y otros trastornos cognitivos del Clínic, y Raquel Sánchez-Valle, directora médica del Clínic, jefa del grupo de investigación y última autora del trabajo. La Dra. Núria Tort-Colet, segunda autora e investigadora postdoctoral en el BBRC, lideró el análisis de los datos de sueño en estrecha colaboración con Neus Falgàs.

La enfermedad de Alzheimer y las alteraciones del sueño

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta la memoria y otras funciones cognitivas. Uno de los síntomas frecuentes son las alteraciones del sueño, especialmente la disminución del sueño de ondas lentas, la fase de descanso más profunda y reparadora, fundamental para procesos de memoria y la salud cerebral. Hasta ahora, solo estudios preclínicos, como los realizados en modelos animales, habían sugerido que el locus coeruleus tenía un rol en la regulación del sueño profundo mediante la producción de noradrenalina.

En estudios previos, el Clínic-IDIBAPS ya había mostrado que el estado de este núcleo se asocia a la severidad de síntomas neuropsiquiátricos —incluyendo problemas de sueño—. En este estudio, han ido un paso más allá, analizando parámetros específicos del sueño profundo.

La relación entre sueño profundo, estructura cerebral y factores vasculares

Para comprender cómo se articulan estos elementos, el equipo investigador analizó la actividad cerebral nocturna (polisomnograma) de 58 participantes (personas sanas, con deterioro cognitivo leve y demencia debida a enfermedad de Alzheimer) y la puso en relación con marcadores obtenidos mediante técnicas de neuroimagen y biomarcadores. Este enfoque integrado permitió estudiar, al mismo tiempo, la calidad del sueño, el estado del locus coeruleus y diversos indicadores de salud vascular y glinfática (sistema de drenaje/limpieza del cerebro).

Los resultados muestran que las personas con un locus coeruleus más bien preservado presentaban una actividad más alta de ondas lentas, señal inequívoca de un sueño profundo de mejor calidad. "Esta relación se mostraba particularmente intensa en mujeres, un hecho que apunta a posibles diferencias biológicas u hormonales en la regulación del sueño", explica Neus Falgàs.

Por otra parte, se observó que una mayor presencia de espacios perivasculares en los ganglios basales, un marcador relacionado con la salud vascular cerebral, se asociaba a una reducción de la actividad de ondas lentas. Esta combinación de datos pone de manifiesto que el sueño profundo puede verse influido tanto por el estado de las estructuras responsables de la regulación del sueño como por la salud de los vasos sanguíneos cerebrales.

"El análisis detallado del sueño nos permitió cuantificar de forma objetiva y no invasiva la calidad del sueño profundo, más allá de las fases de sueño", explica la Dra. Núria Tort-Colet. "El sueño desempeña un papel clave en el funcionamiento cerebral y puede ser un indicador clínico relevante en la enfermedad de Alzheimer."

Perspectivas de futuro

Según el grupo investigador, estos resultados refuerzan la importancia del sueño profundo en la salud cerebral y apuntan que la interacción entre el locus coeruleus, los factores vasculares y el sexo puede influir en la evolución de la enfermedad de Alzheimer.

Son necesarios estudios longitudinales para determinar si preservar la función del locus coeruleus o mejorar la salud vascular puede ayudar a mantener la calidad del sueño y, potencialmente, modular el curso de la enfermedad.

Espíritu colaborativo

El trabajo es fruto de la colaboración entre equipos de la Unidad de Alzheimer y otros Trastornos Cognitivos, la Sección de Pruebas Funcionales y la Unidad de Patología Vascular Cerebral del Servicio de Neurología, con el apoyo de la Plataforma de Neuroimagen del IDIBAPS. Desde BBRC, hemos contribuido activamente al análisis de datos ya la interpretación de los resultados, reforzando nuestro compromiso con la investigación traslacional y la comprensión de los mecanismos que intervienen en el envejecimiento cerebral y la enfermedad de Alzheimer. También ha participado colaboradores como Mayo Clinic Florida.

Referencia del estudio:

Falgàs N, Tort-Colet N, Martín-Sobrino I, Mayà G, Peña-González M, Rudilosso S, Gaig C, Bosch B, Arqueros A, Pérez-Millan A, Tort-Merino A, Fernández-Villullas G, Piñol-Ripoll G, Balasa M, Lladó A, Ruiz MM, Muñoz-Moreno E, Grau-Rivera O, Iranzo A, Grinberg LT, Sánchez-Valle R. Relationship between locus coeruleus and slow-wave sleep in aging and Alzheimer's disease. Alzheimers Dement. 2026 Feb;22(2):e71183. https://doi.org/10.1002/alz.71183