¿Qué hacen las células que cuidan del cerebro cuando algo falla? ¿Cómo se acumulan la beta-amiloide y la tau? ¿Y por qué dos personas con hábitos distintos pueden desarrollar un riesgo a tener Alzheimer distinto? De estas preguntas, y de muchas más, hablamos el pasado 3 de octubre en el OpenPRBB, la jornada de puertas abiertas del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB).
La Fundación Pasqual Maragall y el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC) participamos, por tercer año consecutivo, con una misión científica: llevar al público al interior del cerebro para descubrir qué ocurre en el Alzheimer.
El OpenPRBB es una cita divulgativa consolidada en Barcelona. Además, en su 20º aniversario, la jornada de puertas abiertas cambió de enfoque y apostó por un formato más práctico y participativo que nunca, con rutas por los laboratorios, un vermut científico y otras actividades abiertas a todos los públicos. Nuestro taller formó parte de la ruta «Moléculas y células en acción», un recorrido interactivo de 90 minutos por varios laboratorios del PRBB, donde la última parada, el cerebro, fue la nuestra.
Bajo el título “Viaje al cerebro: explora una nueva dimensión del Alzheimer”, planteamos el taller como una expedición científica a través de dos misiones interactivas distintas. En la primera, las personas participantes conocieron los conceptos básicos de las enfermedades neurodegenerativas y, a través de una actividad participativa, descubrieron cómo se acumulan las proteínas beta-amiloide y la tau en el cerebro, y qué papel desempeñan otras piezas clave del puzlze, como los astrocitos o la microglía.

La segunda misión puso el foco en una idea central de la investigación actual: el Alzheimer es una enfermedad multifactorial. A partir de cartas con distintos perfiles y hábitos de vida, el público exploró cómo se combinan los factores de riesgo y los factores protectores. El viaje terminó con un juego de dados de cierto o falso para repasar lo aprendido y conversar sobre los retos que la investigación tiene todavía por delante.
A lo largo de la mañana recibimos a cuatro grupos, con los que compartimos un objeto claro: acercar la ciencia a la ciudadanía es también una forma de cuidar el cerebro, porque entender cómo funciona es el primer paso para protegerlo.
